Bangladés vigila la Durga Puja las veinticuatro horas, salvo de noche
El 30 de septiembre, el ministro del Interior de Bangladés presentó su plan de seguridad para la Durga Puja: centros de vigilancia permanentes, una aplicación, credenciales para los voluntarios y unos servicios de inteligencia que no habían señalado ningún recinto como de alto riesgo. Esa misma noche, en Tangail, siete ídolos que se preparaban para la festividad fueron destrozados, entre ellos el de la diosa Durga. Ocho noches después, en Kushtia, otros cuatro perdieron la cabeza.
