Bangladés vigila la Durga Puja las veinticuatro horas, salvo de noche
El 30 de septiembre, el ministro del Interior de Bangladés presentó su plan de seguridad para la Durga Puja: centros de vigilancia permanentes, una aplicación, credenciales para los voluntarios y unos servicios de inteligencia que no habían señalado ningún recinto como de alto riesgo. Esa misma noche, en Tangail, siete ídolos que se preparaban para la festividad fueron destrozados, entre ellos el de la diosa Durga. Ocho noches después, en Kushtia, otros cuatro perdieron la cabeza.
El plan
El 30 de septiembre, el ministro del Interior de Bangladés, Salahuddin Ahmed, presentó su plan de seguridad para la Durga Puja, el culto a la diosa Durga. La gran festividad de los hindúes del país, alrededor del 8 % de la población, termina este año el 21 de octubre. Para los 33.851 recintos de la puja, el Estado pone en marcha centros de vigilancia que funcionan las veinticuatro horas, una aplicación móvil para denunciar incidentes y credenciales oficiales para los voluntarios. Por orden del primer ministro, Tarique Rahman, la financiación pública para los recintos asciende a 50 millones de takas. Las vacaciones se amplían a tres días, como reclamaban desde hacía tiempo los hindúes. Los servicios de inteligencia, según el ministro, no habían identificado ningún recinto como de alto riesgo. En las redes sociales circulaban informaciones sobre ídolos destrozados en Sylhet, Manikganj y Dinajpur: el jefe de la policía nacional actuaría de inmediato, aseguró, en cuanto se confirmaran.
La noche
Esa misma noche, en Jamurki Paschimpara, en el distrito de Tangail, la asociación que organiza la Durga Puja local desde hace unos 85 años salió de su templo a las diez de la noche. A la mañana siguiente, siete ídolos que se estaban fabricando para la festividad, incluido el de la diosa, habían sido destrozados. Solo faltaba pintarlos. «No sabemos quién lo ha hecho», declaró el presidente de la asociación. El jefe de policía del distrito acudió a prometer acciones legales, y se presentó una denuncia. No se ha informado de ninguna detención.
«Encontramos algunos ídolos parcialmente destrozados».— Md Adnan Mustafiz, comisario adjunto de policía, Tangail
El jueves 8 de octubre, en Kumarkhali, en el distrito de Kushtia, miembros del comité de un templo dijeron a la policía que se habían instalado cámaras de videovigilancia y que no había ningún problema. Esa noche, después de que los últimos fieles abandonaran el templo a las dos de la madrugada, alguien rompió la valla de bambú y, después, las cabezas de cuatro ídolos. La policía confirma una disputa en torno al comité de gestión del templo y está investigando. En septiembre, un ídolo de Kali fue robado de un templo en Faridpur, junto con objetos de oro y de latón. La festividad ni siquiera ha comenzado.
La amenaza del año pasado: la barba del demonio
En 2025, según el consejo nacional de organizadores de la puja, se destrozaron templos en 11 distritos antes de la festividad. El gobierno interino de Muhammad Yunus había detectado una amenaza más grave. En octubre de 2025, después de la festividad, su asesor de Interior, Jahangir Alam Chowdhury, denunció una conspiración para provocar tensiones comunitarias: en 793 recintos, al demonio Mahishasura, al que Durga da muerte, le habían puesto barba. Anunció acciones legales contra los artistas, los sacerdotes y los organizadores por herir los sentimientos religiosos. El Consejo de Unidad Hindú, Budista y Cristiana respondió que los escultores de ídolos siempre han utilizado símbolos para representar las fuerzas del mal.
«Podría alentar la violencia comunitaria en curso».— Consejo de Unidad Hindú, Budista y Cristiana de Bangladés, sobre las declaraciones del asesor, octubre de 2025
El gobierno ha cambiado desde las elecciones de febrero. El turno de noche, al parecer, no. Nadie sabe a ciencia cierta quién está detrás de esto: ladrones, una disputa en el templo u odio hacia los hindúes.
Durga tiene ahora una aplicación, tres días de vacaciones y 50 millones de takas. Sigue esperando una detención.
