En Irán, cualquiera puede hacerle la guerra a Dios
En octubre, Irán ahorcó o condenó a muerte, por enemigos de Dios o rebeldes, a un montañero, a un artista defensor de los animales, a un huérfano acusado de dañar bienes públicos, a una activista kurda, a un seminarista baluchi y a un profesor de Corán iraquí. Dos expertos de la ONU respondieron sumándose a la huelga de hambre de los presos.
