Yihad y establecimiento de un califato globalFlagelación, lapidación y otros castigos corporalesProhibición de la libertad de pensamiento y de expresiónPena de muerte

En Malí, Al Qaeda recauda impuestos y fusiles rusos

A principios de septiembre, cerca de Kaka, en el centro de Malí, la rama local de Al Qaeda tendió una emboscada a soldados malienses y a sus escoltas rusos y después exhibió su botín, fusiles rusos incluidos. Desde abril, los yihadistas han matado a un ministro de Defensa, han sitiado la capital y han atacado campamentos militares. Los hombres de Moscú, por su parte, siguen acaparando titulares en los informes de derechos humanos.

El botín

A principios de septiembre, cerca de la aldea de Kaka, en la región de Mopti, en el centro de Malí, el Jama'at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), la rama de Al Qaeda en el Sahel, tendió una emboscada a soldados malienses y a combatientes del Africa Corps, la fuerza paramilitar dirigida por el Ministerio de Defensa ruso. Trece soldados rusos y malienses murieron, según informaciones citadas por el medio ucraniano Militarnyi. El JNIM detalló su botín: 14 motocicletas, dos ametralladoras, seis fusiles de asalto, seis granadas y un dron. En las fotos del material incautado, varios analistas identificaron fusiles AK-15, un modelo ruso reciente, al parecer capturados por primera vez.

Una transición pacífica, a golpe de coche bomba

El 25 de abril, el JNIM y los separatistas tuaregs del Frente de Liberación del Azawad lanzaron ataques en todo el país. En Kati, la ciudad guarnición contigua a Bamako, un coche bomba suicida mató al ministro de Defensa, Sadio Camara. En el norte, el Africa Corps se retiró de Kidal tras pactar con los insurgentes. Unos 200 soldados malienses quedaron atrás y fueron hechos prisioneros, según Human Rights Watch. «Los rusos nos traicionaron en Kidal», declaró a RFI un alto cargo maliense. El JNIM decretó entonces el asedio total de la capital y llamó a formar un frente común para derrocar a la junta y abrir «una transición pacífica e inclusiva».

Un verano de emboscadas

El 18 de julio, el JNIM y los separatistas emboscaron un convoy del ejército que salía de Anéfis, en el norte: más de 50 soldados murieron y al menos 24 fueron capturados, según un responsable local cercano a la junta. Algunos fueron ejecutados en el acto, indicó a la AFP una fuente militar. Los paramilitares rusos, según otras fuentes, ya habían llegado a Gao, el destino del convoy.

«No murió ningún ruso. Los muertos son del ejército y de las milicias apoyadas por el Estado».— Un líder comunitario de la región de Gao, a la AFP, julio de 2026

El 10 de septiembre, el JNIM asaltó el campamento militar de Dioura, en la región de Mopti. El balance oscila entre al menos 100 soldados y cinco paramilitares rusos muertos, según la AFP, y 150 muertos y 93 prisioneros, según el JNIM. El ejército no dio cifras, pero celebró la evacuación de «dos compañías que defendieron heroicamente la guarnición».

La sharía, con proporcionalidad

En las aldeas que controla desde hace años, el JNIM cobra sus propios impuestos, recluta a jóvenes e impone la sharía, informa Human Rights Watch. Preguntado por los civiles que infringen sus normas, el grupo respondió que se les castiga en proporción a su falta, conforme a la sharía.

«Con indulgencia en algunos casos y con rigor en otros».— JNIM, respuesta escrita a Human Rights Watch, junio de 2026

Con rigor, por ejemplo, en el caso de un maestro coránico al que secuestró y ejecutó públicamente en mayo. Para hacer cumplir su asedio, también quemó más de 40 vehículos civiles que se dirigían a Bamako, autobuses incluidos.

Antiterrorismo a la rusa

Los aliados rusos de la junta tienen su propio método. El 15 de junio, aviones del Africa Corps bombardearon Kyrnia, una aldea en manos del JNIM: murieron ocho civiles, tres de ellos niños. No consta que muriera ningún yihadista: la mayoría estaba en la mezquita, que salió indemne. El 10 de julio, al amanecer, más de 100 combatientes del Africa Corps irrumpieron en el barrio peul de Bombori, que los yihadistas habían abandonado la noche anterior. Dispararon contra seis vecinos que intentaban huir y ejecutaron a otros tres, uno de ellos decapitado. Cuatro de los nueve muertos eran niños. La junta parece haber dado a sus socios rusos «luz verde para matar civiles», afirma Human Rights Watch.

Kidal, ida y vuelta

El 6 de octubre, el ejército y el Africa Corps regresaron a Kidal sin combatir. Los separatistas se habían marchado unas horas antes, en lo que calificaron de «retirada estratégica y controlada». Su portavoz culpó al «uso desproporcionado de medios aéreos» por parte de los rusos. Los aliados de Al Qaeda también creen en la proporcionalidad. Un analista declaró a Reuters que la reconquista de la ciudad, en gran parte desierta, era sobre todo simbólica.

En Bombori, la sharía de Al Qaeda impera desde hace nueve años. Al antiterrorismo ruso le bastó una mañana para matar a nueve vecinos.

Fuentes

  1. 01 Militarnyimilitarnyi.com
  2. 02 The Guardiantheguardian.com
  3. 03 BBCbbc.com
  4. 04 RFIrfi.fr · 2 artículos 1 2
  5. 05 France 24france24.com · 2 artículos 1 2
  6. 06 APapnews.com
  7. 07 AFPafp.com
  8. 08 Human Rights Watchhrw.org · 3 artículos 1 2 3
  9. 09 DWdw.com

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