Los hutíes de Yemen, perseguidores sin distinción
Cristianos sacados de sus casas en Nochebuena, bahaíes víctimas de desaparición, imanes destituidos y mezquitas convertidas en cuarteles: en la parte de Yemen que controlan, los hutíes persiguen a quienes no comparten su fe, y a muchos de quienes sí la comparten. En un país atenazado por el hambre, el servicio público más fiable del movimiento sigue siendo la detención.
Nochebuena al estilo hutí
La campaña comenzó a finales de noviembre de 2025. Siete cristianos yemeníes fueron detenidos a principios de diciembre, y el 24 de diciembre los hutíes ampliaron la redada. Precisamente en Nochebuena. Para el 12 de enero, Human Rights Watch contabilizaba más de 20 cristianos detenidos en Saná, Ibb y otras provincias bajo control hutí; el Consejo Nacional de Minorías de Yemen habla de decenas.
El método no varía: sin orden judicial, sin identificarse, con puertas derribadas, personas capturadas en su casa o en la calle y sin ninguna explicación. La mayoría de las familias no recibe noticias, ni siquiera las de detenidos con enfermedades cardíacas o diabetes. En derecho internacional, esto tiene un nombre: desaparición forzada.
Cincuenta, y la cifra sigue subiendo
El recuento no ha dejado de crecer. Organizaciones de derechos humanos y fuentes locales citadas por la ONG irlandesa Church in Chains informan de más de cincuenta cristianos detenidos durante el invierno, y Open Doors afirma que tres líderes eclesiásticos fueron arrestados el 11 y el 12 de abril. Es imposible verificar las cifras exactas. Lo que sí se sabe: la comunidad cristiana de Yemen, estimada en su día en 41.000 personas, se ha reducido a unos pocos miles, en su mayoría conversos del islam que practican su culto en secreto, en un país donde abandonar el islam se castiga legalmente con la pena de muerte.
«Cuando se llevan a alguien, puede desaparecer durante meses».— Un cristiano yemení citado por Church in Chains
Hasta la ayuda humanitaria pasa por un examen religioso. En 2025, la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional informó de que los hutíes discriminaban a cristianos y bahaíes en el reparto de la ayuda, y de que en varios casos hospitales hutíes se negaron a atender a cristianos.
Mezquitas convertidas en cuarteles
Los cristianos no están solos. Human Rights Watch documentó la desaparición forzada de 17 bahaíes en 2023, tras años de detenciones sistemáticas, y la diminuta comunidad judía de Yemen lleva mucho tiempo perseguida. En agosto, la Fundación Yemení para el Empoderamiento de la Mujer fue más allá. Su informe, difundido por la agencia de noticias Saba, con sede en Adén, recoge 4.651 violaciones cometidas por los hutíes contra mezquitas, clérigos y minorías religiosas en 14 provincias desde 2014: 311 personas asesinadas, 679 secuestradas o detenidas y 143 torturadas, 13 de las cuales murieron. A ello se suman 938 imanes y predicadores destituidos por la fuerza, 491 mezquitas convertidas en cuarteles, 114 en salas de operaciones, 902 atacadas o profanadas y 832 bibliotecas de mezquitas confiscadas.
El informe nos llega a través de la agencia de noticias del Gobierno en guerra con los hutíes, que difícilmente puede considerarse un árbitro neutral. Aun así, para un movimiento cuyo lema promete muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, maldición a los judíos y victoria al islam, convertir cerca de 500 mezquitas en cuarteles es una forma original de celebrarlo.
Paladines de la justicia, en el extranjero
A los hutíes les gusta presentarse como paladines de la justicia frente a la opresión occidental. En casa, llevan año y medio deteniendo a cientos de personas, desde personal de la ONU y periodistas hasta defensores de derechos humanos, mientras los yemeníes sufren niveles alarmantes de hambre. La investigadora de Human Rights Watch Niku Jafarnia lo resume así:
«Quienes se oponen a la injusticia en el extranjero no deberían cometer injusticias en su propio país».
En el Yemen hutí, lo único que se reparte sin discriminación religiosa es la detención. La orden judicial ni siquiera se molestan en enseñarla.
